Juan número 17: Jesús ora por sus discípulos

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Juan 17 nos muestra en este capítulo de su evangelio a un Jesús intercesor, este texto se divide en tres grandes oraciones que hace el Señor Jesús a su Padre en los cielos. Primero hace la oración sacerdotal enfocándose en sí mismo, luego por sus discípulos y por último por nosotros los creyentes

JUAN 17

Juan 17

El evangelio de Juan se puede resumir en tres palabras claves para los cristianos: Jesús es Dios. Este evangelio lo escribió el menor de los apóstoles de Cristo muy probablemente en la ciudad de Éfeso, hoy Turquía. Para unos críticos de los textos bíblicos, refieren la data de este evangelio entre los años 80 y 95 d de Cristo. Otros lo sitúan entre los años 50 y 70 d. de Cristo. En todo caso el evangelio de Juan guarda el propósito de complementar a los tres anteriores evangelistas Marcos, Mateo y Lucas.

El evangelista Juan y apóstol de Jesús dirige su mensaje a los creyentes no judíos de la época. Los cuales se encontraban confundidos con una filosofía Gnóstica o falsa doctrina que se había levantado. Juan entonces a través de su evangelio enseña a los cristianos que el verbo se hizo carne para la salvación de todo aquel que en él crea, es decir que la salvación viene es por la fe de creer en el hijo de Dios, que es Jesús. Cuando llegamos al capítulo 17 de este evangelio, el apóstol Juan nos muestra a un Jesús que es un intercesor por excelencia.

Juan 17 – Jesús el Intercesor por Excelencia

El capítulo 17 del evangelio de Juan se divide en tres partes o tres grandes oraciones del Señor Jesús ante Dios, llegada la hora de cumplirse el sacrificio que estaba escrito. La primera parte comenzando en el verso uno hasta el cinco, Jesús exclama la oración suprema a Dios pidiendo por él mismo. La segunda oración de Jesús es intercediendo por sus discípulos y va desde el verso 6 al 19.

Al terminar de orar Jesús por sus discípulos da inicio a la tercera oración. En la cual Jesús intercede por todas aquellas personas que han de creer en él, cuando reciban el testimonio de los apóstoles. Jesús en ese momento estaba pidiendo por todas las personas convertidas al cristianismo por fe. Con tan solo oír la buena noticia de Jesús, de boca de los apóstoles y recibiendo a Cristo como único y suficiente salvador. Esta buena noticia se fue propagando a través de los tiempos para conformar la iglesia de Jesucristo de hoy en día.

En el fondo ya el Señor Jesús está orando por su iglesia, a la cual pertenecemos todos nosotros los creyentes. Y esto resulta de gran gozo el saber que esa misma noche que nuestro Señor fue entregado al sacrificio, Él oró a su Padre celestial por todos nosotros Juan 17: 20 – 26. Es por esto que Jesús es nuestro intercesor por excelencia y único mediador entre Dios y el hombre. Entra aquí para conocer 70 poderosos versículos de fe para tu vida. Versículos que te llenaran de confianza en nuestro Señor Jesús y te permitirá  abrir los brazos hacia la voluntad del Padre Celestial

Juan 17:1 – 5 Jesús Ora por Sí Mismo

Antes de entrar al capítulo número 17 del evangelio, Jesús venía de hablar con sus discípulos sobre lo que estaría por suceder en los siguientes días. Les anima además a tener paz y fe, ante cualquier tribulación que les tocara afrontar en el mundo, porque Él ya había vencido. Luego de esto el Señor Jesús se retira solo para estar en la intimidad con su padre y orar.

JUAN 17

Introducción Verso 1

En la primera parte de este momento de oración, Jesús centra su oración para sí mismo. Pero no con una aptitud egocéntrica sino con el gesto más sublime y humilde de pedir que en Él, Dios se glorificara. En el inicio de esta primera parte de la oración, en el verso 1 destacan tres puntos:

Jesús levantó sus ojos cuando oró

En esta parte del relato del evangelista se indica la postura asumida por Jesús para clamar a su padre. Con esta postura Jesús nos enseña lo esencial que es dirigirse de esta forma a Dios, porque denota honra, alabanza. Yendo más allá de lo religioso o tradicional.

Jesús dice, la hora ha llegado

El Señor en todo momento estaba consciente de lo que iba a acontecer. El cumplimiento de la profecía estaba por cumplirse, su tiempo en la tierra estaba por terminarse. Cercana estaba la hora de su sacrificio de muerte en la cruz, la hora había llegado. Así como la de su resurrección que marcaría la victoria sobre la muerte.

Jesús pide ser glorificado

Jesús le pide a su padre celestial que lo glorifique, para que Dios, su padre recibiera toda la gloria. No habría entonces gloria para Dios padre, si su hijo Jesús no aceptaba ir al Sacrificio. El cual era necesario para que se diera la restauración o la expiación. Llevando al Hijo a la presencia de la gloria del Padre. La misión divina señalada por los profetas no se habría cumplido, así como los propósitos de la gracia. Porque el sacrificio de muerte en la cruz, es la demostración más grande del amor de un padre por sus hijos. El amor de Dios para con todos nosotros.

Versos del 2 al 5

El Señor estaba gozoso de haber servido a su Padre con la obra que había llevado a cabo en la tierra. Él era el cordero a través del cual se daría la reconciliación del Padre con la humanidad. El sacrificio de Jesús significaría la obra de salvación por gracia de la humanidad.

Ahora Jesús regresaba al lado de su padre, pero sabía que en ese corto tiempo lo que le tocaría vivir era realmente difícil. Prefería entonces centrarse en el gozo de que había cumplido con la obra de su ministerio, que estaría por cumplir la obra de la redención y aún más estaría en la presencia de Dios. En los versículos del 2 al 5 el Señor revela su naturaleza y de donde proviene la vida eterna.

Versículo 2: Jesús revela que Dios le dio autoridad sobre toda carne. Y con esta autoridad dar vida eterna

Verso 3: La vida eterna es tener conocimiento del único Dios verdadero a través de quien el mismo envió, a Jesucristo nuestro Señor y salvador. Una vida eterna que significa estar activamente vivos en la presencia de Dios. Si nuestras vidas no dependen de Dios por completo, así respiremos no estaremos vivos espiritualmente

Versos 4 y 5: Glorifícame, vuelve a suplicar Jesús a su padre, he terminado la obra. Porque Jesús aquí ya da por cumplido su sacrificio en la cruz. Y se ve en la gloria que ya había disfrutado antes de que el mundo fuera mundo. Gloria que no puede ser compartida si Jesús no fuese Dios.

Juan 17: 6 – 19 Jesús Ora por sus Discípulos

En la segunda parte de la oración en el capítulo número 17 del evangelio de Juan, Jesús comienza a interceder por sus discípulos. En ese momento Jesús esta gozoso de los años compartidos con ellos. Gozoso de haberlos instruidos en sus enseñanzas y estatutos, así como de la obediencia y la permanencia de ellos en la fe.

Por lo que ahora antes de cumplir con su misión, se dirige al padre celestial intercediendo por ellos. Pide por su protección, porque sabía que serían perseguidos por su causa. Clama a Dios que permita puedan mantenerse unidos. Vuelve a pedir que los proteja, ahora del maligno. Porque sabe que satanás intentara detener la obra que tendrían sus discípulos de ahora en adelante.

Los discípulos ahora eran santos, habían sido transformados por la gracia de Dios. Esa trasformación en los discípulos representaba lo que era tener a Jesús en sus vidas. Pero al mismo tiempo sería causa de problemas y persecución. Al finalizar esta parte de la oración Jesús le manifiesta a su padre el apostolado de sus discípulos. Ya que ahora no solo serán santos sino que los enviara con la comisión de llevar su mensaje de vida eterna a cualquier rincón del mundo. Para que así ellos se encargaran de continuar la obra para la cual los había preparado.

Juan 17: 6 – 10

Juan le habla a Dios su padre, de labor de enseñanza y preparación llevada a cabo con los discípulos que él les dio. Así como estos recibieron las enseñanzas, obedecieron y se mantienen en la fe.

  • He mostrado tu nombre a los hombres que me diste; tuyos eran
  • Ellos han guardado tus estatutos
  • Han conocido que todo lo que me distes procede de ti
  • Todo lo que les di lo recibieron, y han conocido que verdaderamente procedo de ti, y lo han creído
  • En la víspera de la desesperanza, que están a punto de vivir, Jesús se los encomienda a Dios en oración
  • Yo ruego por los que me diste y no por el mundo
  • Porque si me los diste, tuyos son
  • Todo lo mío es tuyo y lo tuyo mío es
  • Yo he sido glorificado en ellos

Juan 17: 11 – 12

Jesús pide a Dios por sus discípulos, para que los guarde porque él está a punto de partir a su encuentro. A los que me distes, guárdalos en tu nombre para que sean uno. De la misma forma que tú y yo somos, pide Jesús. Y le dice con esto a Dios, cuando estaban conmigo yo los guardé y ninguno de ellos se perdió. Solo el hijo de perdición, refiriéndose Jesús a Judas Iscariote, y esto para que se pudiera cumplir lo que estaba escrito.

Juan 17: 13 – 16

Jesús hace la primera petición por los discípulos a Dios, y dice guardados en mi gozo, manteniéndolos lejos de todo mal. El Señor le dice a Dios, que él los instruyo en su palabra y por esta causa el mundo los aborreció. Porque ya ellos no son de este mundo, y yo tampoco soy de este mundo. Con esto no te pido, que los saques del mundo, sino que los guarde de todo mal del mundo.

Juan 17: 17 – 19

Jesús hace la segunda petición por los discípulos a Dios, y dice santifícalos. Santifícalos en tu verdad, apártalos en tu verdad, porque la palabra de Dios es verdadera. Luego le dice tú me enviaste al mundo de igual forma yo les envío al mundo. Con ellos yo me santifico para que ellos sean también santificados en la verdad. Jesús es quien nos santifica o nos aparta para servir.

Juan 17: 20 – 25 Jesús Ora por Todos los Creyentes

En esta tercera parte de la oración de Jesús, el Señor intercede por todos los creyentes. Aquí el señor Jesús ora por todos los que van a creer en él después de su muerte y resurrección. Los primeros serían los que escucharían el mensaje de Jesús a través de los apóstoles. Porque como dijo Jesús ellos continuarían la obra iniciada por él.

Jesús sabía que sus comisionados discípulos llevarían a cabo la obra para la que él los había preparado. Llevar su mensaje a cualquier rincón del mundo, para que las personas creyeran en el nombre de Jesús. Formándose la iglesia de Jesucristo por todas las naciones del mundo. Y que las puertas del hades no sobresaldrían contra la iglesia de Cristo (ver Mateo 16:18).

Pide que su iglesia se mantenga unida, siendo esta una característica distintiva de los hijos de Dios. Porque Jesús es uno con su padre Dios. De esta forma el mundo podría creer que Jesús es el hijo de Dios que él había enviado al mundo.

Los discípulos de Cristo entendieron y creyeron que el Señor Jesús era Dios hecho carne. Siendo el primer ministerio de Jesús el de reconciliar a su pueblo con el padre celestial. Jesús es la puerta para llegar a Dios padre. Este mensaje fue trasmitido por los apóstoles, luego de generación en generación. Y aún nosotros sus seguidores tenemos la misión de continuar trasmitiendo el mensaje para que el mundo conozca que Jesús es el Dios verdadero. Te invitamos a conocer sobre:

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