¿Qué es el denuedo? Significado en la Biblia

Comparte este artículo

¿Tienes alguna idea sobre qué es el Denuedo? ¡No te preocupes! En este artículo conocerás su poderoso significado en la santa biblia.

denuedo 2

Denuedo

El denuedo es un vocablo que refiere el esfuerzo, la intrepidez o el valor para hacer algo. Esta palabra está relacionada con la agilidad, la osadía y el esmero con que una persona realiza sus actividades. Asimismo, desde el punto de vista ético y moral se relaciona este vocablo con las personas que llevan una vida honrada, transparente, digna. En otras palabras, una persona capaz de tener en equilibrio y armonía su código moral y de valores con su comportamiento.

En el contexto cristiano, este vocablo es la actitud con que estudiamos la Palabra de Dios. El entusiasmo con que un cristiano predica el mensaje de las Buenas Nuevas de Jesucristo con sabiduría y determinación. Si deseas conocer el mensaje del Evangelio que nuestro Señor predicó durante su ministerio, te invitamos a leer el siguiente mensaje titulado ¿Qué es el sagrado Evangelio de Jesucristo?

denuedo 3
Convicción, seguridad y denuedo

Denuedo del predicador

Para tener denuedo como predicador, debemos escudriñar las Santas Escrituras. Tener una vida disciplinada en nuestros devocionales. Es importante tener esa comunión con Dios para poder tener la convicción del mensaje bíblico que vamos a predicar. Por otro lado, es necesario que le predicador tenga autoridad para llevar el mensaje.

La convicción solo es posible a través de la seguridad de lo que estamos predicando. Por lo tanto, el denuedo dependerá de estos dos elementos: convicción y seguridad. Para preparar mensajes bíblicos es recomendable que estructuremos nuestros mensajes, por ello te invitamos a leer en el siguiente enlace cómo hacer un Bosquejos de predicas cristianas para mujeres.

Lo primero que debemos tener claro que la Biblia es la Palabra de Dios, que es la verdad, su voluntad. Si tenemos esa certeza que lo que allí se contiene es la verdad entonces tenemos la convicción y la certeza de que estamos predicando un mensaje verdadero.

Este acto de creer en que la Palabra de Dios es la verdad, requiere de un acto de fe. Ahora bien, si creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, que fue inspirada por el Eterno resta preguntar ¿El mensaje que predicas es bíblico? Si la respuesta es afirmativa ya tienes el denuedo para predicar.

Si el caso es contrario. Todavía hay duda en tu corazón no estás preparado, no tienes la madurez suficiente para salir a predicar el mensaje del evangelio. Pues, si nosotros no creemos, no estamos convencido de lo que vamos a predicar, cabe preguntarse ¿Cómo convencemos a la audiencia?

denuedo 3

Autoridad, convicción y denuedo

Cuando vamos a preparar un mensaje debemos tener claro que sólo responsablemente podemos predicar con denuedo aquello que entendemos, que conocemos a profundidad. Si hay alguna duda es preferible seguir trabajando en el mensaje para tener claro el verdadero significado que encierra el pasaje bíblico.

Tal como dice Pablo:

2 Corintios 4.13

13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos

Además de la autoridad con que debemos predicar y la convicción que proviene de la fe en el mensaje que vamos a predicar debemos tener esa pasión, valor, confianza para predicar el mensaje. la audiencia sentirá esa emoción y sentirá empatía por la Palabra de Dios predicada.

Hebreos 11:1

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

El denuedo es bíblico. Los apóstoles durante su ministerio predicaban con esta cualidad. veamos qué nos dice la Palabra de Dios al respecto:

Hechos 4:13

13 Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.

Cuando leemos este pasaje bíblico, podemos entonces que predicar la Palabra de Dios requiere de convicción del mensaje que predicamos para poder hacerlo con la autoridad que nos da estar convencidos del mensaje, pero también debemos predicar con denuedo. En otras palabras, debemos tener el valor de pararnos frente a una audiencia que va a escuchar nuestro mensaje. Mostrar la seguridad suficiente al momento de predicar.

Denuedo se deriva del vocablo griego  “parresía” que significa “con valor”, “osadía”, “Confianza”, “sin miedo”. En la antigüedad, este término se utilizaba para que las personas pudieran hablar con franqueza.

El denuedo en el Nuevo Testamento

Una aplicación de la palabra denuedo en el Nuevo Testamento es cuando el Señor Jesucristo se refería a hablar con claridad y franqueza. Veamos un ejemplo.

Marcos 8:32

32 Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle.

Otro de los libros que devela el denuedo de los Apóstoles al momento de hablar el mensaje del Evangelio lo hallamos en Los Hechos al momento de que se derramó el Espíritu Santo. Pedro, con valor se paró delante de todos los presentes y dijo:

Hechos 2:22-23

22 Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis;

23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole

Predicando mensajes complejos

Como bien es sabido, en la obra del señor a mensajes bíblicos cargado de verdades muy duras que la gente rechaza, por ejemplo la condenación eterna, el pecado, el infierno. Incluso, cuando salimos a predicar en la calle hay gente que rechaza el mensaje del evangelio. Si deseas ahondar sobre la predicación en la calle te invitamos a leer el siguiente enlace titulado  Textos bíblicos para predicar en la calle

No obstante, el ministro o líder de la iglesia que está convencido de la Palabra de Dios bajo ninguna circunstancia se quedará callado ante aquellos casos en que debe intervenir. Tal como lo hizo Pablo:

1 Tesalonisences 2:1-4

Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana;

pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición.

Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño,

sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.

Ahora bien, los ministros no deben tener bajo ningún concepto temor  a los hombres y sus reacciones al recibir el mensaje. debemos ser sinceros con nosotros mismo y reconocer cuando debemos profundizar en un tema.

El temor anula todo denuedo. debemos tener la valentía que tuvo Pedro al acusar a los judíos de haber rechazado al Mesías (Hechos 3:14) Sabiendo las consecuencias que eso le podía acarrear no tuvo temor. Todo lo contrario, tuvo el denuedo de clavar en las conciencias de aquellos hombres esa verdad.

Finalmente, consideramos oportuno cerrar este tema con una reflexión que nos presenta Ted Donnelly quien dice lo siguiente:

“¿Dudaremos en aplicar el evangelio por nuestra indignidad? ¿Predicaremos más suavemente por miedo a que nos consideren arrogantes o más santos que el resto? ¿No es esto orgullo con una máscara de humildad? Mientras predicamos, solo una cosa importa – que el mensaje de salvación sea traído a aquellos que nos escuchan. No podemos permitir que nada interfiera con el impacto de lo que estamos diciendo”

Para profundizar más en este mensanje del denuedo te dejamos el siguiente video

(Visited 220 times, 2 visits today)

Deja un comentario